Buyer persona en un programa de fidelización

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Uno de los ejercicios más recomendables a la hora de definir nuestro target, es la creación de un “Buyer persona”. Una representación ficticia de nuestros clientes potenciales, basada en datos objetivos. Este nuevo concepto surge, como muchos otros, con el nacimiento del Marketing Digital. Y más concretamente dentro del marketing de contenidos, tratando de entender al cliente no solo para ofrecerle productos o servicios afines, sino para conectar con ellos a través de contenido que les oriente a la acción de compra. 

Desde siempre los departamentos de marketing han tenido en cuenta su púbico objetivo, pues es la base que definirá las estrategias futuras. Pero su enfoque solía ser más generalista, definiendo grupos de clientes o targets con los que se trabajarían diferentes estrategias. 

En este caso, se trata de descender en cada uno de los targets hasta crear un perfil individual ficticio de nuestro cliente ideal. Tratando de acercarnos aún más a sus intereses y motivaciones, tal y cómo lo podría hacer un investigador policial de un delincuente o un escritor de sus personajes. Para el ejercicio se tendrán en cuanta aspectos como:

  • Etnografía del target (sexo, edad, entorno, costumbres, creencias, etc).
  • Perfil psicológico. Motivaciones.
  • Objetivos.
  • Preferencias y hábitos de consumo.

Todos los datos utilizados han de ser lo más objetivos posible, datos reales de fuentes propias a través de encuestas, entrevistas, reuniones de grupos, etc. O fuentes externas de confianza.

Pero, ¿Por qué es tan importante un Buyer Persona para crear un programa de fidelización?

Tener bien definidos nuestros públicos objetivos, y ser capaces de descender objetivamente hasta los Buyers Personas, nos ofrece unos cimientos sólidos para la posterior elaboración de las diferentes estrategias de marketing. A la hora de diseñar un programa de fidelización nos ayudará en la toma de decisiones clave:

  • Impacto del programa de fidelización.
  • Definición de las categorías o niveles dentro del programa.
  • Creación de contenido afín que ayude a valorar los beneficios del programa
  • Definición de la estructura de recompensas más adecuada a cada Buyer Persona.

En definitiva, es un ejercicio más que recomendable, pues bien ejecutado nos guiará a la hora de crear las estrategias y tácticas más acertadas. Pero recuerda, que el origen de los datos utilizados para su elaboración, han de ser confiables, para evitar así errores que nos lleven a trabajar estrategias erróneas. 

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